Hay momentos dentro de una ceremonia religiosa que van mucho más allá del protocolo. Son instantes cargados de intención, historia y amor que, cuando se comprenden profundamente, transforman por completo la experiencia de casarse por la iglesia. El significado de las arras, el lazo y los anillos en la boda religiosa es uno de esos tesoros escondidos que muchas parejas viven sin conocer del todo. Y cuando se descubre, algo cambia: ya no son solo objetos o rituales, sino promesas vivas que se tocan, se intercambian y se sienten en el alma.
¿Alguna vez te has preguntado por qué son exactamente 13 monedas? ¿Por qué el lazo rodea a los dos al mismo tiempo? ¿Por qué el anillo va en ese dedo y no en otro? Cada detalle tiene una razón, una raíz y un propósito. Conocerlos convierte tu ceremonia en una experiencia consciente y profundamente significativa. Este artículo es para las parejas que quieren vivir su boda religiosa desde adentro, no solo desde afuera.
El deseo de prosperidad para un matrimonio se representa con 13 monedas llamadas arras, una de las tradiciones más importantes del ajuar religioso de los novios en la boda católica.
Las arras deben ser 13 moneditas, ya que simbolizan los 12 meses del año más una que significa el compartir con los pobres. Doce monedas representan los meses del año, distribuyendo la riqueza a lo largo del tiempo, mientras la decimotercera se destina tradicionalmente a los más necesitados. El origen se remonta al derecho romano, donde las arras esponsalicias funcionaban como garantía entre familias, y la Iglesia Católica adoptó esta práctica otorgándole significado espiritual.
Tras el intercambio de las alianzas, el sacerdote bendice las arras de boda, el novio las coge y se las entrega a la novia. Esta las recibe con las manos abiertas y las pasa de regreso al novio, con el compromiso de procurar la estabilidad económica de la pareja. Es un gesto profundo, un acuerdo tácito de construir juntos y cuidar lo que tienen.
El lazo de boda es uno de los rituales más tradicionales en las ceremonias católicas, representando el vínculo inquebrantable entre los novios.
El lazo simboliza en la nueva pareja la unión indisoluble del matrimonio y tiene sus orígenes en la antigüedad y la Edad Media. San Isidoro de Sevilla lo describió como una guirnalda de color blanco y púrpura que se colocaba sobre los hombros de los novios: el blanco simbolizaba la pureza del matrimonio y el púrpura la sangre de la futura generación.
El lazo puede estar dividido en dos círculos, de manera que uno envuelva a la novia y otro al novio, uniéndolos en el centro. Se crea así un símbolo de infinito, representando al amor eterno que los une. También puede tratarse de un único círculo y puede llevar una placa con los nombres de los novios y la fecha de la boda o, más tradicionalmente, una cruz, como la llevaría un rosario, ya que representa a la fe católica que mediará entre ellos y estará siempre presente.
Los anillos de matrimonio significan la alianza de amor y la entrega mutua que ambos esposos hacen de sí mismos. Su forma circular, sin principio ni fin, representa la unión perfecta e infinita de la pareja.
El origen de las alianzas de boda se remonta a la civilización egipcia, para quienes la forma circular del anillo representaba una forma infinita, dando sentido al significado eterno del amor. Después, los griegos continuaron con la práctica y fueron los pioneros en colocar el anillo en el dedo anular, pues antes se creía que en este dedo se encontraba la vena amoris, conectada directamente con el corazón.
Muchas parejas se preguntan cómo se ordenan estos tres momentos en la misa. Dentro del rito del matrimonio, se enlaza a la pareja luego de que han intercambiado los anillos y se han dado las arras, cuando están arrodillados frente al altar.
El lazo corona con emoción la unión de los dos. Es el sello visual de todo lo que acaba de prometerse en palabras.
Los padrinos de la boda son personas de confianza elegidas por los novios para participar en la ceremonia durante el ritual del matrimonio, acercando los objetos simbólicos como los anillos, las arras o el lazo. Los principales padrinos de la boda religiosa son:
Elegir bien a estas personas es también parte de la intención con la que se construye una boda.
Conocer el significado de las arras, el lazo y los anillos en la boda religiosa no es un dato curioso. Es una forma de presencia. De decirle a tu pareja, frente a Dios y ante quienes amas, que cada gesto tiene un peso real. Que no estás ahí por tradición, sino por convicción.
Una capilla que respire historia y espiritualidad puede potenciar aún más ese momento. El entorno donde pronuncias tus votos importa tanto como las palabras que eliges.
Las arras que se entregan, el lazo que los une y los anillos que sellan el compromiso no son accesorios de una ceremonia. Son el lenguaje del amor comprometido, hablado en gestos, bendecido por la fe y guardado en la memoria para siempre. Cuando los vives con conciencia, tu boda por la iglesia se convierte en algo que trasciende el día.
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